
La reciente decisión de la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA, por sus siglas en inglés) ha generado expectativas entre los migrantes cubanos en Estados Unidos que fueron liberados con el formulario I-220A.
Aunque el fallo judicial reafirma que este documento no equivale a un «parole», algunos abogados interpretan que abre la posibilidad de argumentar que los migrantes debieron haber recibido un parole desde el inicio, lo cual es esencial para acogerse a la Ley de Ajuste Cubano.
El formulario I-220A es una orden de libertad bajo supervisión que no confiere estatus migratorio legal. Miles de cubanos que ingresaron por la frontera sur de Estados Unidos recibieron este documento, lo que los ha dejado en un limbo legal, sin acceso a permisos de trabajo ni protección contra la deportación.
La abogada de inmigración Rosaly Chaviano presidenta del bufete Chaviano Law Firm, P.A señaló que esta decisión judicial permite a los defensores argumentar que sus clientes debieron haber sido procesados bajo la sección 235 de la Ley de Inmigración, lo cual implica que su liberación legalmente solo era válida si se otorgaba un parole.
Sin embargo, el fallo también destaca que los migrantes con I-220A no tienen derecho automático a fianza si son detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), dejándolos expuestos ante cualquier incidente legal, incluso si se trata de acudir a una cita programada.
Ante esta situación, la congresista María Elvira Salazar ha instado a la administración del presidente Joe Biden y al secretario del Departamento de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, a encontrar una solución inmediata para los cerca de medio millón de cubanos que tienen el I-220A y se encuentran en un estado de limbo legal.
La comunidad cubanoamericana espera respuestas y una resolución a esta situación confusa. Mientras tanto, los abogados continúan explorando estrategias legales para ayudar a los migrantes afectados a regularizar su estatus migratorio en Estados Unidos.
Gracias a la reciente decisión judicial, los migrantes cubanos liberados con el formulario I-220A podrían tener la base legal necesaria para pedir que se corrija su categoría de entrada y, con ello, calificar para la Ley de Ajuste Cubano, que permite solicitar la residencia tras un año en EE.UU.