
Los frijoles negros dormidos se distinguen por su cocción pausada y, especialmente, por el prolongado tiempo de reposo que permite que el caldo termine de cuajar y los sabores se integren. En esta preparación, los pimientos crudos y asados se combinan con cebolla, ajo y comino tostado para formar un sofrito intenso y aromático.
Una pizca de azúcar ayuda a equilibrar los sabores, mientras que el vinagre, añadido poco antes de finalizar la cocción, aporta un ligero contraste. El resultado es un potaje oscuro, espeso y lleno de matices, que adquiere mayor consistencia y profundidad cuanto más tiempo se deja “dormir” antes de servirlo.
Ingredientes
- ½ kg de frijoles negros
- ½ taza de aceite
- 8 pimientos
- 2 cebollas
- 2 dientes de ajo
- 2 cucharadas de vinagre
- 1 hoja de laurel
- ½ cucharadita de comido asado
- 1 pizca de azúcar
- Sal al gusto
Modo de preparación
Paso 1: Poner a hervir a fuego alto los frijoles en un litro de agua, con la hoja de laurel, aceite y la pizca de azúcar (puede agregar el azúcar al final).
Paso 2: Mientras hierven y se ablandan los frijoles, muela, los cuatro pimientos crudos, cuatro pimientos asados, las cebollas.
Paso 3: Sofreír en aceite los pimeitnos y cebolla molidos, junto con los ajos machacados y el comino asado previamente en un sartén expuesto al fuego directo.
Paso 4: Cuando esté listo el sofrito y los frijoles se hayan ablandado, mézclelos y añádale la sal.
Paso 5: Bajar la coción a fuego mediano, hasta que cuaje.
Paso 6: Unos instantes antes de apagarlo, añadir el vinagre.
Paso 7: Déjelos reposar el mayor tiempo posible.
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Foto: Archivo gastronómico Dcubanos (imagen recreada con IA con fines ilustrativos)