
Los frijoles negros dormidos son una preparación tradicional de la cocina cubana que se distingue por su cocción pausada y, especialmente, por el tiempo de reposo. De ahí procede su nombre: después de «dormir», los sabores del sofrito y los condimentos se integran, mientras el caldo adquiere una consistencia más espesa y cremosa. El resultado es un plato sencillo, sustancioso y lleno de sabor, ideal para acompañar el arroz blanco y otras comidas habituales de la mesa cubana.
Ingredientes
- 1 kilo de frijoles negros
- 2 ají pimiento verde medianos o uno grande
- 3 dientes de ajos
- 1 cebolla
- 1 hoja de laurel
- 1 pizca de comino
- 1 cucharada de azúcar
- 45 ml. de vino tinto
- 55 ml. de aceite vegetal
- 2 litros de agua
- Sal al gusto
Modo de preparación
Paso 1: Lavar los frijoles y remojar con el agua indicada durante 6 horas en refrigeración.
Paso 2: Cocinar con la propia agua del remojo durante dos horas aproximadamente. Agregar el laurel y la mitad de la cantidad de ají pimiento, ajo y cebolla limpios y cortados irregularmente, reservando el resto para su uso posterior.
Paso 3: Saltear en aceite el resto de los vegetales cortados a la jardinera y el ajo cortado finamente. Añadir las especias secas.
Paso 4: Cuando los granos estén blandos, añadir el salteado.
Paso 5: Cocinar a fuego lento hasta que ablanden bien, sazonar con sal, añadir el vino tinto. Dejar espesar al gusto.
Foto: Archivo gastronómico Dcubanos (imagen recreada con IA con fines ilustrativos)